Todo el mundo habla de los antioxidantes y su asociación con distintas patologías.
¿Quieres saber que son, que es el estrés oxidativo y que tiene que ver con la generación del cáncer? Te mostramos una serie de estudios y sus conclusiones.
Estrés oxidativo: es un proceso equiparable a la producción inevitable de los gases tóxicos que se liberan en los motores de explosión alimentados con combustibles fósiles. En un sujeto joven y sano, los radicales libres de oxígeno son rápidamente eliminados del interior de la célula por antioxidantes naturales, pero en enfermos crónicos o en ancianos esta eliminación es deficitaria, lo que conlleva la aparición de enfermedades crónicas, acelerando al mismo tiempo el envejecimiento.
El papel del estrés oxidativo como factor etiológico de las enfermedades crónicas no transmisibles se ha estudiado ampliamente.
Existe evidencia de la relación de los radicales libres como factor asociado a desarrollo de cáncer, en estudios experimentales .
Aunque en el momento actual existe controversia sobre el uso de antioxidantes en la prevención de cáncer, hay estudios que evidencian el efecto preventivo de los antioxidantes.
Hay numerosos artículos, os muestro los más interesantes:Estudio ATBC: se efectuó sobre 29.133 fumadores finlandeses a los que se le administró 50 mgs/día de vitamina E y 20 mgs de betacarotenos en diferentes tipos de cáncer. Los resultados revelaron que se produjo un 18% de incremento de cáncer de pulmón con betacarotenos, pero no se observó ninguna relación con tocoferol .
Lyon Diet Heart Study: Ensayo clínico randomizado con 605 pacientes durante 4 años. Estudio de dieta mediterránea vs dieta normal Se observó una reducción de enfermedad y muerte por enfermedad cardiaca y cáncer con dieta mediterránea.
Estudio DORICA: En España en el año 2004, el 53% de la población entre 25 y 65 años se clasificó como sobrepeso u obesidad. La prevalencia de obesidad fue del doble que la de 1990. La evidencia epidemiológica actual muestra que la obesidad es un importante factor de riesgo de aparición del cáncer.
En un metanálisis que relacionaba dieta y cáncer de mama se concluyó que existe un efecto protector del consumo de frutas con alto contenido en vitamina C . El retinol se ha implicado en la diferenciación celular y se ha relacionado su ingesta con la incidencia de cáncer.se encontró un fuerte efecto protector cuando los sujetos consumían ensaladas de vegetales verdes, frutas y jugos de frutas de 5 a 7 veces por semana en comparación con ingestas menores a 3 veces por semana. Se recomienda más tomar la fruta y la verdura directamente a suplementación con medicación. La mayoría de vitaminas no son tóxicas a altas dosis.
No existen en la actualidad recomendaciones dietéticas basadas en la evidencia para los pacientes durante el tratamiento del cáncer. Las deficiencias nutricionales pueden ser consecuencia tanto de la enfermedad en si misma, o de los efectos secundarios de los tratamientos.
Entendemos que hay evidencias suficientes para potenciar los hábitos dietéticos con consumo de nutrientes antioxidantes dentro de los márgenes seguridad, tanto en prevención primaria como secundaria y terciaria del cáncer.
Existe evidencia de que la ingesta de antioxidantes reduce el riesgo para ciertos cánceres desde la iniciación, hasta la progresión y aparición de metástasis. Desde aquí recomendamos el uso de la dieta mediterránea antes de la toma de suplementación.
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